ODONTOPEDIATRÍA EN ANDOAIN EN IOB DENTAL

Protege la sonrisa de tus hijos desde el primer día

La odontopediatría es la especialidad médica dedicada a cuidar la salud bucodental de los niños, desde sus primeros meses de vida hasta la adolescencia. Su principal ventaja es que permite prevenir la aparición de caries y guiar el correcto crecimiento de los maxilares, creando además una experiencia divertida, segura y sin ningún miedo al dentista.

¿Qué es la odontopediatría?

Consiste en el cuidado, prevención y tratamiento dental infantil, adaptando todas las técnicas médicas y psicológicas a la edad, comportamiento y necesidades específicas de los más pequeños.

La odontopediatría va mucho más allá de curar un diente; se centra fundamentalmente en la educación preventiva y el manejo emocional del niño. Gracias a este enfoque empático y basado en el juego, logramos que los niños adquieran hábitos de higiene oral saludables en casa y acudan a la clínica con ilusión, evitando para siempre los traumas dentales.

A diferencia de la odontología para adultos, el dentista infantil está altamente formado para guiar el crecimiento de los huesos faciales y tratar los dientes de leche, los cuales son imprescindibles para la correcta erupción de los dientes definitivos. Actuar de forma preventiva en la infancia garantiza tratamientos futuros mucho más cortos, sencillos y económicos.

Escáner intraoral y odontología digital infantil: mira el resultado antes de empezar

En nuestra clínica hemos sustituido los tradicionales e incómodos moldes de pasta por un escáner intraoral 3D rápido, amigable y sin molestias. Esta tecnología nos permite obtener una recreación digital exacta de la boca del niño en cuestión de segundos, convirtiendo la revisión en un proceso divertido mientras realizamos un diagnóstico temprano de altísima precisión.
  • Qué permite ver o planificar: El registro digital de la boca del niño nos permite analizar el desarrollo óseo y la erupción dental en tiempo real y desde todos los ángulos. De este modo, podemos prever problemas de falta de espacio o alteraciones en la mordida mucho antes de que sean evidentes a simple vista.
  • Cómo ayuda al paciente: Esta tecnología digital elimina por completo las náuseas, los agobios y el estrés de los métodos antiguos. Al poder ver sus propios dientes en una pantalla 3D interactiva, el niño se divierte, se involucra en su propio cuidado y pierde totalmente el miedo al entorno clínico.
  • Precisión o personalización del tratamiento: Cada niño tiene un ritmo de crecimiento facial único. Las herramientas de diseño digital nos garantizan una planificación a medida de aparatos de ortodoncia infantil o tratamientos preventivos, adaptándose a la perfección a la pequeña y cambiante anatomía de su boca.
  • Control del proceso: Al escanear sus dientes, guardamos un modelo tridimensional exacto en cada visita de revisión. Esto nos facilita llevar un seguimiento milimétrico del recambio dental a lo largo de los años, anticipándonos a cualquier complicación ortodóncica con total seguridad y control.

¿Cuáles son los 6 beneficios principales de la odontopediatría?

Llevar a tus hijos al especialista infantil desde sus primeros meses de vida es la mejor inversión en su futuro. Descubre cómo nuestra atención dedicada les asegura una sonrisa sana para toda la vida y una actitud muy positiva hacia su salud médica.

Cero miedo al dentista

Utilizamos técnicas de psicología infantil y gamificación para que la visita clínica sea un juego divertido y totalmente libre de ansiedad, creando pacientes adultos seguros y confiados.

Corrección temprana de la mordida

Detectamos a tiempo alteraciones en el crecimiento de los maxilares, pudiendo guiar el hueso con ortodoncia interceptiva antes de que el problema se vuelva complejo en la edad adulta.

Educación en higiene bucal

Enseñamos a los pequeños, y a sus padres, las técnicas correctas de cepillado y alimentación adaptadas a su edad, sentando las bases de una rutina de higiene oral imbatible en casa.

Conservación del espacio natural

Al tratar y salvar los dientes de leche afectados, aseguramos que estos guarden el espacio exacto necesario para que los dientes definitivos erupcionen rectos y en su posición correcta.

Tratamientos rápidos y sin dolor

Trabajamos con anestesias locales muy suaves y técnicas mínimamente invasivas para garantizar que ningún procedimiento cause dolor ni molestias a tus hijos.

Prevención eficaz de caries

Mediante fluorizaciones y selladores de surcos, logramos blindar el esmalte de los dientes de leche y definitivos, reduciendo drásticamente el riesgo de que sufran dolorosas caries infantiles.

¿Para qué tipo de paciente está indicado este tratamiento?

Este servicio médico es el primer paso vital para aquellos padres responsables que desean proteger la salud dental de sus hijos desde bebés, asegurando un crecimiento sin dolores, sin caries y con la tranquilidad absoluta de estar en manos de especialistas infantiles.

Nuestros expertos en odontología infantil recomiendan iniciar las visitas periódicas y aplicar tratamientos de prevención en las siguientes etapas o situaciones específicas:

  • Bebés a partir de su primer año de vida o cuando aparece el primer diente temporal, con el objetivo de establecer pautas de higiene temprana y prevenir la devastadora caries del biberón o lactancia.
  • Niños en etapa preescolar o escolar que necesitan selladores de fosas y aplicaciones de flúor para proteger su esmalte inmaduro frente al alto riesgo de caries por consumo de azúcares.
  • Pequeños que han sufrido caídas, golpes o traumatismos dentales, muy comunes en el parque o el colegio, para evitar que la fractura afecte al nervio o dañe al diente definitivo interno.
  • Pacientes infantiles que presentan malos hábitos orales, como chuparse el dedo, usar el chupete de forma prolongada o respirar por la boca, lo cual deforma gravemente el paladar.
  • Niños en fase de recambio dental dientes mixtos que precisan ortodoncia interceptiva para ensanchar el paladar o corregir el crecimiento antes de que la estructura ósea facial se vuelva rígida.

¿Cuáles son las 8 preguntas más frecuentes que nos hacen nuestros pacientes?

La Sociedad Española de Odontopediatría recomienda que la primera revisión se realice durante el primer año de vida o con la salida del primer diente de leche. Esto nos permite actuar de forma preventiva, evaluar posibles riesgos y no tener que esperar a que el niño sienta dolor para acudir.
Los dientes temporales son vitales para masticar bien, pronunciar correctamente y mantener el espacio. Una caries de leche no tratada puede causar dolor agudo, infecciones severas, flemones, y dañar irremediablemente el diente permanente que se está formando justo debajo de la raíz.
La elección de la pasta depende de la edad. Desde la salida del primer diente, se debe usar una pasta con flúor. Hasta los 3 años, la cantidad recomendada es el tamaño de un grano de arroz con 1000 ppm de flúor. A partir de los 3 años, pasaremos al tamaño de un guisante, adaptando siempre las cantidades a las indicaciones del odontopediatra.
Es una situación muy común. Nuestros odontopediatras están entrenados en técnicas de manejo de conducta (decir-mostrar-hacer) y refuerzo positivo. Creamos un ambiente relajado, explicamos todo como si fuera un juego mágico y respetamos los tiempos del niño para que gane confianza poco a poco.
Si es un diente de leche, nunca intentes volver a colocarlo. Si es un diente definitivo, recógelo por la corona, nunca por la raíz, guárdalo en un vaso con leche o suero fisiológico y acude a nuestra clínica de urgencia antes de que pase una hora. La rapidez es clave para salvar la pieza.
Los selladores son unas finas capas de resina protectora que se aplican en los surcos profundos de las muelas, donde el cepillo no llega bien. Su función es crear una barrera física que impide que las bacterias y restos de comida se acumulen, reduciendo enormemente el riesgo de caries.
Depende del problema a tratar. La ortodoncia interceptiva para guiar el crecimiento del hueso y ensanchar paladares suele iniciarse entre los 6 y 9 años. Sin embargo, la ortodoncia con brackets o alineadores para colocar los dientes definitivos rectos suele empezar en la adolescencia, sobre los 12 años.
Si la boca del niño está completamente sana y su riesgo de caries es bajo, recomendamos una revisión cada 6 meses o una vez al año. En pacientes con alto índice de caries o que estén en pleno tratamiento interceptivo, las visitas serán más frecuentes para llevar un control riguroso.